
G. 100.000 frente al dólar: el guaraní se expone a más volatilidad porque aumenta su interacción con el mundo
24 marzo, 2025 Desactivado Por revistapySi bien el histórico muestra un G. 100.000 con menor poder de compra sobre los dólares, señalan que la moneda paraguaya sigue manteniéndose fuerte y estable. Indican que, teniendo en cuenta su mayor interacción con el mercado financiero internacional, aumenta su exposición a la volatilidad.
El guaraní, moneda oficial de nuestro país, siempre fue considerado como una de las más fuertes de la región y que menos depreciación sufrió en los últimos años, a pesar de las condiciones económicas complicadas que se vivieron, no solo a nivel regional sino también mundial.
Hoy en día, si bien sigue estando presionado a la baja ante situaciones coyunturales, se muestra fuerte y va ganando cada vez más confianza. Las buenas condiciones macroeconómicas del país permitieron que Paraguay no tenga la necesidad de generar nuevas monedas, por lo que el G. 100.000 sigue siendo el de mayor valor.
Sin embargo, es inevitable ver que, en los últimos diez años, el valor del billete de G. 100.000 frente al dólar ha mostrado una tendencia a la baja. En 2015, equivalía a US$ 20,7, mientras que en marzo de 2025 se registró en US$ 12,4.
Durante el periodo 2015-2018, la cotización del billete de mayor denominación en Paraguay fluctuó entre US$ 17,7 y US$ 20,7. En 2019, cayó a US$ 16,2 y continuó disminuyendo en los años siguientes.
Entre 2020 y 2021, el valor se mantuvo en US$ 15,4. En 2022, descendió a US$ 14,3, y en 2023 la tendencia bajista persistió con un valor de US$ 13,8. En 2024, el billete de G. 100.000 se cotizó en US$ 13,6. Para marzo de 2025, el valor se redujo aún más, alcanzando los US$ 12,4.

César Barreto, economista y exministro de Hacienda, mencionó que, en el caso de la temporada, es normal ver una presión alcista sobre el tipo de cambio dado que responde a cuestiones de estacionalidad. Específicamente, Paraguay recibió menos divisas por las exportaciones, y esto se contrapone con la alta demanda de la temporada.
«Típicamente, enero y hasta cierta parte de febrero (va la presión al alza), donde por la cosecha de soja, que es nuestro principal producto de exportación, normalmente empiezan a ingresar los dólares ya hacia finales de febrero y marzo. Deberíamos haber notado ya algún ajuste por exceso de oferta en esta última semana. Sin embargo, lo que estamos observando es lo contrario», dijo.
Recalcó que, a pesar de que la presión alcista sobre el dólar en nuestro país responde a una estacionalidad, resulta llamativo, dado que la divisa norteamericana está mostrando retroceso en varios países del mundo, alcanzando incluso el 5% de depreciación.
Mencionó que esta situación estaría explicada por los flujos de ingreso, que siguen siendo deficitarios, lo que, al no revertirse, seguirá presionando al tipo de cambio. En ese sentido, mencionó que se depende de las acciones que puedan llegar a tomar tanto el Banco Central del Paraguay como el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
En el caso de la banca matriz, por las operaciones compensatorias que pueden realizar para frenar el pico, y en el caso del MEF, por la inyección que puede hacer al mercado a través de los recursos obtenidos mediante la emisión de bonos, que ya suma un poco más de US$ 1.000 millones.
«Yahora, a pesar de todos estos cambios que hay en el escenario internacional, que hablan de un dólar aparentemente más débil en el mundo, creo que el déficit en la cuenta corriente que nosotros vamos a tener seguirá en niveles importantes, lo que mantendrá una presión alcista y eso es lo que se está notando», dijo.
Teniendo en cuenta eso, aseguró que si bien podría aflojar en los próximos meses, mantienen su proyección de que el dólar podría cerrar por encima de los G. 8.000.

Un guaraní más conectado
Barreto dijo que la situación del guaraní es cada vez más externalizada, es decir, que depende cada vez más de factores externos, dado que va aumentando su interacción con el mundo, no solo con el comercio de bienes y servicios, sino también por las emisiones de bonos que se realizaron a nivel internacional con moneda local.
Mencionó que eso genera una exposición en el mercado de capitales, donde los inversionistas toman decisiones en función de las expectativas que tienen sobre la moneda. Teniendo en cuenta los escenarios cambiantes, esto lleva a las monedas a estar expuestas en un mercado financiero internacional.
«Venimos de una moneda que básicamente es local y que a nivel internacional estaba siendo impactada principalmente por el flujo de comercio, y ahora nos estamos yendo hacia una moneda que está más expuesta al mercado de capitales. Esa exposición al mercado de capitales le va a generar más volatilidad», agregó.
No obstante, aclaró que la volatilidad no es mala, dado que depende mucho de la forma en que los precios reaccionen y de las perspectivas que se tienen respecto a la economía del país en un momento determinado. Por lo tanto, si existe un buen manejo, la volatilidad será pequeña.
«Hay que ser conscientes de que las expectativas respecto a la política económica impactan en los inversionistas, y ellos compran o venden en función de lo que están viendo que pueda ocurrir en el futuro. Tenemos que acostumbrarnos a una moneda que es más volátil ahora porque estamos más expuestos. El guaraní está más expuesto a los mercados de capitales en la medida en que hay inversionistas extranjeros que están teniendo guaraníes en su portafolio de inversiones», aseveró.